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La ruta panorámica

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La ruta panorámica

Año
1335 d.É / 1845 CC
Argumento
End of Dragons
Capítulo
La ruta panorámica
Localización
Puerto de Kaineng
(Ciudad de Nueva Kaineng)
Nivel
80
Precedido por
No se puede confiar en los piratas
Seguido por
Un futuro de jade

La ruta panorámica- Puerto de Kaineng pantalla de carga.jpg

Pantalla de carga para el Puerto de Kaineng.

La ruta panorámica es el quinto episodio de la historia de End of Dragons.

Objetivos[editar]

Recompensas[editar]

Repitiendo el capítulo de historia

Guía[editar]

Logros[editar]

Este logro recompensa con objetos. La ruta panorámica End of Dragons: Acto 2 End of Dragons punto de dominioArenanet Points.png
Muévete por las peligrosas aguas de la burocracia.Diario: "La ruta panorámica" completado
Recompensa: Alijo de monedas del Cráneo Carmesí.png Alijo de monedas del Cráneo Carmesí
1 objetivo completado Arenanet Points.png
  • Completa el paso de la historia
Minuciosamente End of Dragons: Acto 2 Arenanet Points.png
Sigue las reglas. 1 objetivo completado Arenanet Points.png
¡Chupaos esa, burócratas! End of Dragons: Acto 2 Arenanet Points.png
Ponte creativo con el papeleo del Ministerio de Transporte. 1 objetivo completado Arenanet Points.png
Visita de primera End of Dragons: Acto 2 Arenanet Points.png
Disfruta de las vistas y de los sonidos del muelle de la ciudad de Nueva Kaineng.Todo un mundo nuevo te aguarda...
  • Un par de pescadores discuten sobre la acreditación adecuada de su oficio.
  • A una tengu le preguntan sobre cómo ir a Tyria Central.
  • Dos ciudadanos canthianos hablan sobre la reapertura de fronteras.
  • Un tengu intenta realizar... un inusual intercambio mercantil.
  • Una aristócrata queda impresionada por la indumentaria del comandante.
  • Un aristócrata da la bienvenida al comandante a Nueva Kaineng.
  • Un pescador corriente elige un cebo muy poco habitual.
  • Una trabajadora describe lo emocionada que está con la tecnología de jade.
  • Una plebeya recomienda algunas lecturas.
  • Un campesino aborda al comandante con una propuesta dudosa.
  • Un recorte de periódico que se encuentra sobre una pila de cajones.
  • Un diario de investigación que está sobre una caja.
  • Un manifiesto de carga que detalla un cargamento de suministros.
  • Un panfleto sucio oculto tras los puestos de comerciantes.
  • Un cartel colgado junto a un puesto de fideos.
...
  • Un diario abandonado en una embarcación solitaria.
1 objetivo completado Arenanet Points.png
Visita de primera: vista general del mapa
Número de seguimiento End of Dragons: Acto 2 Arenanet Points.png
No dejes que te impacten los cajones de envíos que lanza el mech de carga averiado.Sabías dónde estaban los paquetes en todo momento. 1 objetivo completado Arenanet Points.png

PNJs[editar]

Aliados[editar]

Enemigos[editar]

Objetos[editar]

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Mi historia[editar]

La ruta panorámica- Puerto de Kaineng pantalla de carga.jpg

Me reuní con lady Kasmeer y Navan en Shing Jea, donde hablamos brevemente de si podíamos fiarnos de Mai Trin. Kasmeer seguí sin fiarse de ella, pero nos pareció que con su ayuda teníamos más posibilidades de atrapar a Ankka.

El Ministerio de Tránsito fue una pesadilla burocrática que no desearía ni a mi peor enemigo. Mientras esperaba a que se tramitara mi autorización para viajar, decidí matar el tiempo echando una mano por la isla. Rama, agradecido por la ayuda, movió algunos hilos que aceleraron el papeleo.

Ya con todo en orden, me disponía a zarpar. Navan tenía un asunto de último hora que atender en Nueva Kaineng, así que me pasé a recogerle antes de partir.

La ciudad de Nueva Kaineng era realmente digna de ver. Nos reunimos con Marjory y Mai Trin en los muelles. Navan se marchó a ocuparse de sus cosas mientras Marjory y yo acompañábamos a Mai Trin a un puesto de fideos cercano: tenía una resaca de campeonato, y nos pareció que era mejora darle algo de comer antes de plantarla delante de nadie.

La situación se puso un poco violenta en el trayecto. Mai intentó disculparse por sus acciones y entablar algún tipo de vínculo, pero Marjory no estaba por la labor. La confianza se ganaba con hechos, no palabras.

De repente se oyeron gritos angustiados: en las cercanías, un mech de carga había enloquecido. Conseguimos neutralizarlo y llegó une ingeniere de tecnología de jade a evaluar la situación. Se llamaba Yao y, según dijo, estas averías en la tecnología de jade se habían vuelto cada vez más frecuentes durante el último año. En ese preciso instante, las arañas de jade que iban con Yao empezaron a descontrolarse también, aparentemente infectadas por el mech de carga.

Tras la batalla, Yao me dio mi propio de jade. (Espero que funcione mejor que los que hemos abatido).

Mi historia