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Palawa Joko

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Disambig icon.pngEste es un artículo acerca de el rey no muerto. Para el actor en el Jardín de Seborhin, véase Palawa Joko (actor). Para el impostor, véase Definitivamente No es Joko.
Alerta de spoiler: El texto siguiente contiene información que podría revelarte contenido de Guild Wars 2: Path of Fire y la 4.ª temporada del mundo viviente.

Dioses, dragones, naciones—prontos todos se rebajaran ante los pies de Palawa Joko!

Palawa Joko

Palawa Ignacious Joko, también conocido como Rey Joko el Inevitable, el último Rey Primigenio, Joko el Inmortal, el Azote de Vabbi, Joko el Temido, Joko el Amado, y Joko el Eterno Gobernante de Todo, es un poderoso liche no-muerto que construyó un imperio en la parte sur del Desierto de Cristal. Es el actual gobernante de Elona, e impone su mandato con Despertados y el Creciente Acerado.

Biografía[editar]

Primeros Años[editar]

El pasado de Palawa Ignacious Joko sigue siendo difícil de alcanzar con respecto a su vida antes de ser un no muerto y durante sus primeros años como Liche. El mismo Joko ha presentado varios argumentos contradictorios sobre sus orígenes, afirmando ser el último de los Reyes primigenios y que vivió hace tanto tiempo que la hoja de parra estaba de moda. Sin embargo, La Corte Lunática del Rey Loco Thorn sugiere de antemano que Palawa Joko y el Rey Loco Thorn se conocían en vida.

Según la Propiedad Privada de P.I.Joko, escrito por el joven "Iggy", sin embargo, Joko parece haber sido el hijo de un diplomático eloniano (con la provincia de origen desconocida) en el siglo VIII Calendario Mouveliano. En su juventud, acompañó a su madre en sus giras diplomáticas y visitó Kryta donde, mientras sufría de aburrimiento, se reunió con el joven Príncipe Oswald Thorn, quien ya mostraba signos de violencia. Al ver al joven Thorn arrancando alas de las moscas como aficionado por no utilizar la tortura en su máxima expresión, Joko le enseñó en secreto al príncipe qué criaturas sobrevivirían a la tortura y ser de utilidad después, con las palabras que sugieren que Thorn debería dirigir su sadismo hacia sus sirvientes. El joven Thorn desafió a Joko a un juego de palabras para su horror, y las bromas se convirtieron en un enfrentamiento entre los dos jóvenes, la primera batalla que tuvo lugar entre el futuro Rey Liche y el Rey Loco.

Joko finalmente comenzó a estudiar la nigromancia. Según el Diario de Palawa Ignacious Joko, Joko, de 17 años, veía a su compañero estudiante nigromante Zuri como su primer verdadero rival. Enfurecido con Zuri desafiándolo por el lugar principal al lado de su maestro y por atreverse a cuestionar sus habilidades, Joko recurrió a apuñalar a Zuri en la espalda, matándolo. Joko finalmente se fue para seguir el camino del nigromante en otro lugar, creyendo que su maestro no tenía nada más que ofrecerle. Este camino eventualmente lo llevaría a convertirse en un liche.

El Azote de Vabbi[editar]

La última mención de Joko es en 757 d.É,[1], cuando construyó el Palacio de Huesos en la Desolación, unos páramos sulfurosos donde sólo los demonios y no-muertos pudieron sobrevivir, aunque el había descubierto una forma para que los vivos pudieran entrar el área ilesos.[2] En algún punto, él había aparentmente descubierto escrituras prohibidas de los caídos dios Abaddon y eventualmente las sello en coffers, que estaban escondidos en el fondo de las Minas de Vehjin.[3] De todas formas, las escrituras encontradas en una de las arcas resultaron ser instrucciones para encontrar un poderoso otorgador de deseos, un djinn en la Meseta Central.[4] No se sabe si Joko alguna vez se acerco al djinn, que solo concedería un deseo una vez cada 100 años, o que le pudo haber pedido, de haberlo hecho.

En estos años tempranos, Joko tuvo una enemistad con el Rey Loco Thorn de Kryta, lo que llevó a una guerra de gran escala.[5] Algún tiempo luego de la muerte del rey Thorn, hacia 825 d.É,[6] Joko descubrió para su decepción que el rey Thorn persistió como un espíritu señor en el Reino del Rey Loco y que su muerte no había cambiado su horrible personalidad o sus bromas para ser más soportables.[7] La rivalidad entre ambos tiranos no muertos continuaba.

En el año 860d.É, Joko dirigió hordas de seguidores no-muertos extraídos de tumbas antiguas para expandir su territorio. El rey de Sahlahja resistió el avance de Joko por años hasta que murió y fue sucedido por su hijo, el príncipe Sahlahjar. Cuando el nuevo rey fue repentinamente forzado a liderar un reino y enfrentarse al inminente ataque de Joko, el inexperto Sahlahjar sucumbió a sus temores e hizo un trato con el liche: a cambio de servir a Joko, pidió que su gente fueran eximidos. Poco luego de completar el trato, la ciudadela de Sahlahjar fue invadida por los Despertados, que mataron a todos, incluyendo al rey. Joko luego reanimó Sahlahjar como bufón de su corte, forzando al antiguo rey a servir en su muerte.[8]

Con intención de conquistar Vabbi y usar sus riquezas para hacerse aún más poderoso, comenzó la nueva etapa de su campaña de conquista, cautelosamente sus fuerzas se infiltraron en la incauta provincia a través de las Minas de Vehjin atrapando por sorpresa a los defensores de Vabbi. Con rápidas incursiones, Joko capturó los ricos estados, repeliendo a sus enemigos. Sus victorias y eventual subyugación de la provincia le gano el sobrenombre de "Azote de Vabbi".

Con Vabbi bajo su control, Joko comenzó la implacable y sistemática conquista del resto de la nación, parte por parte. Una Elona unificada podría haberlo detenido, pero los príncipes de Vabbi se escondieron y la Istan, junto con la Lanceros del Sol demostraron ser demasiado pocos y estar demasiado divididos para detener el asalto de las fuerzas del liche. Por varios meses, Joko repelió los ejércitos de Elona, fortaleciéndose con cada victoria. Él se proclamó como el soberano de la nación, comenzando una era de tiranía y opresión. Para el 862 d.É, el ejército de Kourna había sido reducida a una rebelión en dificultades, compuesta de una alianza de fugitivos lideradas por un solo Maestro de la Guerra: Turai Ossa.[1]

La Batalla de Jahai[editar]

El Rey Joko y Ossa en pleno duelo.

Usando desesperadas tácticas de guerrila, el Maestro de Guerra Turai cazó al ejército de Joko donde fuera posible, pero sus fuerzas fueron eventualmente acorraladas cerca de Grandiosa Catarata de Jahai, donde se prepararon para hacer su última batalla en contra de los ejércitos de Joko, que consistía de Despertados y mercenarios Corsarios/corsarios. Los exploradores de Turai descubrieron que Joko tenia tropas insuficientes cubriendo su flanco por la prisa de aplastar la resistencia, lo que llevó a Turai a pensar que una pequeña pero poderosa fuerza pudiera ser capaz de penetrar la formación y matar al liche mientras el resto del ejército aguantaba a la horda de Despertados.

La resultante Battalla de Jahai duró por días; cada vez que caía la noche, el campo de batalla permanecía sin cambio alguno, ya que ningún ejército le cedía terreno al otro. El escuadrón de Turai eventualmente logró alcanzar el campamento de Joko justo a tiempo para presenciar al liche regodearse sobre su inminente victoria. Apelando a la vanidad de Joko, Turai lo retó a un duelo. El liche no pudo resistir el deseo de matar al Maestro de Guerra personalmente y aceptando, los dos líderes se enfrentaron sobre la batalla en curso. Allí, al frente de sus respectivos seguidores, Turai derrotó a Joko, y el señor no muerto calló de su gran altura. En el campo de batalla, la resolución de las hordas de despertados flaqueó y estas huyeron, mientras que las fuerzas de Turai vitorearon la derrota del líder enemigo mientras perseguían a las legiones de no-muertos que intentaban escapar.

Aunque derrotado, Joko no podía morir. Los guardaespaldas de Joko usaron poderosa magia para atrapar al liche dentro de una gran tumba y eventualmente construyeron un gran zócalo de piedra conmemorando la victoria en los Acantilados de Jahai mientras formaron la Orden de los Susurros para velar sobre la tumba, mientras Joko permanecería olvidado, atrapado con su odio y debilidad.[9] Con el paso de los siglos, esto no sucedería y la leyenda de Joko se mantendría viva, con muchos villanos intentando comulgar con el espíritu del Azote de Vabbi.[10]

El retorno del Rey no muerto[editar]

Varios siglos después, el descendiente de Turai Ossa, Maestro de Guerra Varesh Ossa, intentó convocar al dios oscuro Abaddon para causar la "caída de la noche" o Nightfall. La debilitación de la realidad liberó a Joko, quién escapó a la Desolación luego de ser perturbado por la Maestra de Lanzas Kormir de la Orden de los Lanceros del Sol, quién había soñado que los Lanceros del Sol deberían viajar al monumento de la derrota de Joko para ver que les esperaba allí. Estar enterrado y atrapado por tanto tiempo le costó a Joko prácticamente todo su poder, por lo que fue fácilmente capturado por el centauro Veldrunner poco después de su intento de escape.

Los lanceros del sol que acompañaban a los centauros le prometieron al liche la libertad a cambio del conocimiento que les permitiría a los mortales viajar a través de la Desolación. Joko reveló que esto era posible usando sierpes Junundu, y con la ayuda de los Lanceros del Sol y los héroes, Joko recuperó algo de control sobre sus ejércitos y retomó el Palacio de Huesos de la retaguardia de Varesh.[2][8] Con su base de operaciones segura, el liche enfocó sus esfuerzos en aplastar los restantes generales despertados rebeldes, para reunir sus fuerzas dispersas para recomponer sus ejércitos.

La ascensión divina de kormir luego de la derrota de Abaddon en 1075 d.É fue una bendición para los Lanceros del Sol y un rayo de esperanza para la gente a través de Tyria. Aunque su nuevo poder fue una ayuda para aquellos que la seguían, también sirvió para impulsar cierta envidia que llevaría a la caída de la Orden de los lanceros del Sol. Siempre un enemigo, la resolución de Palawa Joko para exterminarlos se intensificó. Arruinando a los Lanceros del Sol, cuyo Maestro de Lanzas había alcanzado la divinidad, aumentaría el ego de Joko y le ayudaría en asegurar su posición como una verdadera amenaza para Elona.[11]

Grabaciones dejadas por el famoso golemante asura Zinn insinuaron que pudiera haber sido Joko o uno de sus agentes quienes encargaran los Gólems N.O.X., P.O.X., and R.O.X., que intentaron asesinar los líderes de los reinos humanos más importantes del mundo en dicha época—el Emperador Kisu de Cantha, la Princesa Salma de Kryta, y el Príncipe Ahmtur, el Príncipe Bokka y el Príncipe Mehtu de Vabbi—en orden de desastabilizar dichos reinos to destablize those kingdoms.[12][13][14] Esto sugiere que Joko estaba activamente trabajando para su conquista de Elona a unos pocos años luego de haber sido liberado.

Conquistador de Elona[editar]

Para 1093 d.É, Palawa Joko había recuperado gran parte de sus fuerzas. Comenzó enviando grupos para saquear pueblos en los bordes de Vabbi, secuestrando ciudadanos para aumentar sus ejércitos. A pesar de esto, los Príncipes de Vabbi se habían abstenido de actuar en respuesta a las actividades de Joko, mientras que la Orden de los Lanceros de Sol, aún desguarnecida por la Battalla de Gandara, eran los únicos que patrullaban las fronteras, creyendo que Joko estaría contento con permanecer en la Desolación. Al fin del año, Koss Dejarin y Lonai, dos Lanceros del Sol famosos durante la guerra contra Abaddon, habían reunido un grupo para confrontar a Joko en el Palacio de Huesos. El asalto fallo, Koss y Lonai fueron convertidos en despertados — mientras que el destino de sus otros compañeros permanece desconocido.[15]

En 1135 d.É, Palawa Joko puso en acción su verdadero plan.[16] Él comenzó a esparcir mentiras por toda la nación, disminuyendo al confianza en los Lanceros del Sol.[17] Subsiguientemente, lanzó su invasión. Habiendo aprendido de errores pasados, Joko redirigió el Río Elon, a consecuencia supliendo a su desolado dominio de preciada agua y simultáneamente despojando a Kourna y Vabbi de dicho recurso. Sus fuerzas quemaron cosechas y salaron las tierras, aumentando la inhabilidad de las provincias para crecer alimentos. Al mismo tiempo, el ejército de Joko le puso recompensas en los Lanceros del Sol y la gente, hambrienta y desilusionada, comenzaron a cazar dichas recompensas. Muchos lanceros del sol, temiendo ser maltratados por la gente que habían jurado proteger, o convencidos por las ofertas de poder y riquezas de Joko, traicionaron la orden y se convirtieron en los primeros miembros del Cresciente Acerado.[18]

Enfrentando una devastadora sequía y hambruna, la gente de Vabbi y el norte de Kourna se rebelaron contra sus líderes, permitiendo que Joko cómodamente aplastara la resistencia eloniana. Vabbi se rindió en desesperación, mientras que Kourna e Istan luego se convirtieron en estados vasallos de rey no-muerto, quien subsecuentemente renombró la capital istaní de Kamadan como Palawadan, la Joya de Istan en su honor.[18] Para 1175 d.É, Elona había caído antes las fuerzas de Joko.[1] Durante este tiempo, las fuerzas de Joko cazaron y esclavizaron los centauras, usándolos como mano de obra. El rey liche mató muchos de los centauros esclavizados utilizándolos en experimentos de manipulación ósea, finalmente utilizando los resultados como material de construcción en la expansión del Palacio de Huesos.[19]

Con su posición seguro, Joko encontró y incapacitó a Tahlkora, el último Maestro de Lanzas de los Lanceros del Sol, cortándole la lengua y sus manos, intentando para sus escritos rebeldes sin convertirla en un mártir para los remanentes de los Lanceros del Sol. Cuando Tahlkora continuó su desafió, el liche la asesinó y luego la despertó para poder controlarla de esa forma. A pesar de esto, para sorpresa de Joko y Tahlkora, la Tahlkora Despertada no sucumbió a la voluntad de Joko, a diferencia de otros despertados. Frustrado, Joko le quitó todo menos la chispa más pequeña del despertar de Tahlkora y dejo al espíritu de la Mariscal lancera atrapada en un putrefacto cuerpo inmóvil en la Meseta de Yahnur.

Fundando un imperio[editar]

Estatua de Palawa Joko en frente de La Necrópolis.

Después de conquistar a Elona, ​​Joko forzó los tributos y la lealtad de los elonianos, entrenándolos para que lo aceptaran como el legítimo gobernante de Elona y prometiendo riqueza y fortuna a quienes se unieron a sus fuerzas, con el honor final de ser un muerto viviente para la eternidad. El Rey Joko tenía un harén de hombres y mujeres de varias razas en la Cámara Prohibida, exigiendo su mano en matrimonio a cambio de proteger a sus respectivas comunidades; algunos de estos prometidos se unieron al harén por obligación, mientras que otros fueron engañados o vendidos allí. A Joko también le trajeron toda la línea de sangre de Ossa y creando un ejército de muertos vivientes, y se complació en la ironía de su servidumbre.

Junto con esto, Joko continuó la difamación y destrucción de los Lanceros del Sol, otorgando a sus nuevos reclutas rangos prominentes dentro de su ejército. Los que no traicionaron sus votos fueron asesinados y reclutados en la Creciente Acerado de la misma manera que los muertos vivientes, y las Lanceros del Sol se dispersaron a los vientos, dejando a los sobrevivientes viajar como ermitaños en secreto.

Para reforzar su gran ego y consolidar su posición en Elona para elevarse por encima de los Lanceros del Sol y los antiguos gobernantes de las tres provincias, el rey Joko encargó a los arquitectos que construyeran varias estatuas en su honor en todo su reino unido, siendo la más grandiosa el coloso de Palawadan en Istan, el gran monumento de Palawa Joko en Vabbi y el triunfo de Palawa Joko en las tierras de La Ribera del Elon. El antiguo monumento que la Orden de los Susurros había dedicado una vez a la derrota y sepultura de Joko pasó a llamarse Monumento al Retorno de Palawa Joko para mostrar el triunfo del Rey Eterno sobre sus enemigos.

Con su conquista sobre Elona completada, Joko comenzó a reescribir libros de historia, declarando que había regalado magia a las razas (incluyendo a los sylvari, cuando fueron descubiertos), derrotó a Turai Ossa en lugar de al revés, e incluso mató a Abaddon y se llevó a los caídos. Al hacer esto, el rey Joko había prohibido todos los libros de historia precisos, y quemó los Salones de Chokhin. Todos los lugares de aprendizaje fueron controlados por los Despertados, especialmente en Vabbi. Esta falsa historia se extendió a través de Elona como una verdad completa, y aquellos que afirman lo contrario fueron tildados de herejes y traidores. Todos los que no apoyaban al "rey dios de Elona, ​​el Desierto de Cristal y todos sus alrededores" fueron exiliados a las granjas de prisión, si no directamente asesinados y a veces, trabajando en la servidumbre forzada.

En un momento desconocido en el tiempo, Joko también había desarrollado una nueva magia nigromántica, por lo que se había vuelto tan singularmente poderoso. Al principio fue sutil acerca de esta nueva magia, pero finalmente su codicia lo venció y comenzó a enseñar estas prácticas a otros nigromantes, llamándolos azotes después de sí mismo. Sin embargo, estos nigromantes se dieron cuenta de la intención de estas enseñanzas y de la explotación de las almas a las que conduciría, y se rebelaron contra él para no promover la profanación de Elona. Algunos azotes permanecieron en Elona con la intención de usar las propias enseñanzas de Joko contra él, y llevaron sus enseñanzas aún más lejos. Joko también mostró interés en la Peste de los Escarabajo del pasado, y él y su ejército usaron magia oscura que se parecía a ella para asustar a su oposición.

Cuando Joko conquistó a Elona, Tyria central había cortado todos los contactos oficiales y había prohibido viajar al Desierto de Cristal y a Elona. A pesar de esto algunos grupos pequeños, así como el Priorato de Durmand, habían organizado excursiones al Desierto de Cristal, y aquellos que conocían la Orden de los Susurros sabían que también conservaban el acceso a Elona. Los refugiados ocasionalmente lograban escapar de Elona y llegar al centro de Tyria, aunque el último grupo de tales refugiados había llegado alrededor del año 1275 d.É.. Con el surgimiento de los dragones ancianos Zhaitan y Kralkatorrik, el contacto con Elona se cortó aún más. La Puerta del Desierto, la ruta terrestre principal hacia el Desierto de Cristal desde Ascalon, fue sellada por orden de la Reina Jennah.

Path of Fire[editar]

El estandarte de Joko utilizado en todo su reino.

Después de la muerte de Zhaitan y Mordremoth, Kralkatorrik voló hacia el sur a Vabbi. En el año 1330 d.É., el dios Balthazar regresó al mundo para derrotar a los dragones ancianos y tomar su poder. El caos resultante permitió a los elonianos huir hasta Kryta por primera vez en al menos 50 años, con muchos desertores desilusionados que intentaban escapar hacia el norte a la Ciudad Libre de Amnoon y más allá.

El restablecimiento del contacto con Elona reveló cuánto control ejercía Joko sobre su reino. El dominio del norte de Joko se había encerrado en el Muro de Huesos con solo las granjas de trabajo a lo largo del Elon (donde se enviaban prisioneros y exiliados) que quedaban afuera. Incluso aquellos leales al régimen de Joko podrían terminar en estas granjas si los caprichos de Joko lo exigieran, aunque muchos se ofrecieron a sí mismos o a sus seres queridos como concubinas con la esperanza de salvar a sus familias.

La propagación de la propaganda que promovía a Joko como un rey dios se había potenciado durante los últimos años de su reinado, expandiéndose a Joko como la fuente no solo de la muerte de Zhaitan, sino también de Mordremoth. Al pueblo de Elona se le enseñó a honrar el acto de ser Despertado, y a verlo como su deber anhelar una posición tan "gloriosa". Los ciudadanos de Vabbi, quizás todos de Elona, ​​estaban sujetos a continuos anuncios por parte del Sistema de Afirmación Despertado que promovían los ideales, las enseñanzas y los deseos del rey Joko, además de ayudar al lavado de cerebro de la nación.

Balthazar se acercó a Joko para que le ayudara encontrar almas para su ejército de forjados. A cambio de una parte de los nuevos reclutas, Joko estuvo de acuerdo. Juntos, viajaron a la ciudad oculta de Kesho para aprender la magia de los Olvidados de unir almas a la armadura, y luego Joko guió a Balthazar al Dominio de los Perdidos, donde aquellos que habían muerto de muertes traumáticas y se habían olvidado a sí mismos terminaron antes de que pudieran continuar. su lugar de descanso legítimo. Sin embargo en lugar de cumplir con su parte del trato, Balthazar encarceló al rey Joko en una celda en el Dominio de los Perdidos con una magia demasiado fuerte que ni siquiera el Juez de Grenth podría romper.

Cuando el Comandante del Pacto llegó al Dominio de los Perdidos, Joko intentó negociar con ellos, señalando que no sería posible derrotar a los Forjados sin la ayuda de su ejército de Despertados. El Comandante rechazó el trato e ideó un plan para tomar el control del ejército de Joko, que tomo al Creciente Acerado en ausencia de Joko. Joko fue visto por última vez encarcelado en el Dominio de los Perdidos, jurando vengarse de aquellos que lo habían puesto allí, que lo habían dejado allí y que se habían atrevido a aprovechar su ausencia.

Mundo Viviente 4[editar]

Después de la muerte de Balthazar, Palawa Joko escapó del Dominio de los Perdidos y regresó a Elona. Inicialmente estaba enojado con el Comandante del Pacto por dejarlo encerrado y engañar al ejército de Despertados para luchar en el Bazar de Kodash, y como resultado se puso más serio al planear su venganza. A su regreso, el rey Joko otorgó una recompensa al Comandante del Pacto, aunque aquellos que sabían del encarcelamiento de Joko creían que era un impostor. No fue hasta que el Comandante escuchó la propia voz de Joko sobre el dispositivo de comunicación de Taimi que la Guardia de la Eternidad finalmente creyó que el regreso de Joko era verdad. La propaganda de Joko también había avanzado para proclamar que él fue quien derrotó a Balthazar en el Bazar de Kodash.

Mientras el Comandante atravesaba el Dominio de Istan ayudando a la rebelión de los Lanceros del Sol del Mariscal lancero Zaeim, Joko secuestró a Taimi y la llevó a Fahranur, la Primera Ciudad de los Reyes primigenios donde estaba un antiguo laboratorio de Rata Novus. En un momento desconocido en el tiempo, la Inquisa había descubierto este laboratorio que posteriormente había sido invadido por los Despertados. Sin embargo Joko no tenía el conocimiento para acceder al laboratorio completo. Para esto interrogó a Taimi, amenazándola con convertirla en una despertada.

Con pleno acceso al laboratorio, Joko comenzó una invasión a gran escala en el centro de Tyria a través de las puertas asura en el Fahranur. Para justificar el acto de agresión de Elona contra Tyria, Joko utilizó el engaño del Comandante sobre el uso de su ejército de Despertado contra Balthazar en Kodash como una declaración de guerra.

Joko había despertado a la Inquisa y encerró a Taimi en Pulgoso 2.0 y deshabilitó los controles del golem, con la intención de que Taimi se asfixiara mientras obligaba al Comandante a luchar contra el gólem reprogramado y verla morir en una muerte agonizante. Cuando el grupo del Comandante llegó a la ciudad y salvó a Taimi de la trampa mortal, Joko y una figura misteriosa habían abandonado Fahranur por un destino desconocido.

Si bien la destrucción de las puertas de Fahranur ralentizó el asalto de Joko, había encontrado otro centro de puertas en Rata Primus para lanzar sus ataques. Sin embargo el centro de la puerta no era su razón principal para asaltar la enorme base de investigación. En cambio Joko estaba buscando obtener su investigación sobre la Peste de los Escarabajo. Él estuvo personalmente disponible para recopilar la investigación en el año 1331 d.É. y, en un movimiento inusual, decidió no regodearse. En cambio, Joko hizo que el grupo del Comandante del Pacto observara su apresurada partida con las muestras de peste, que pretendía desatar en el centro de Tyria, y dejó a la Comandante Lonai, la misteriosa figura de Fahranur, para terminar el combate.

Al entrar en el Dominio de Kourna, Joko reunió a sus fuerzas y ordenó al Mariscal de las Bestias Oluwa Eranko y al Mariscal de tropa Olori Ogun para defender a Gandara, la Fortaleza de la Luna, donde intentó desatar una Peste de Escarabajo de tercera generación en el mundo después de un intento anterior fallido en Amnoon durante el cual él había incitado al Comandante del Pacto a encontrarse con él en combate en Gandara. Volvió a sentirse en control y comenzó a bromear a expensas de sus enemigos, disfrutando de intimidar a sus súbditos de Kourna a través de anuncios proyectados por varias estatuas de Joko encontradas en toda la región.

El Comandante del Pacto, junto con las fuerzas Primigenias de las Reinas Dahlah y Nahlah, y los Olmakhan, Lanceros del Sol, corsarios y voluntarios de Amnoon y Tyria, se colaron con éxito en Kourna a través de un portal y establecieron un punto de apoyo, atacando a Gandara para detener la peste. Mientras el resto del ejército aliado estaba ocupado luchando contra los Despertados o conteniendo la plaga, el Comandante y Braham entraron a la Fortaleza de la Luna a través de sus alcantarillas y fueron recibidos por las proyecciones de Joko que se burlaban de ellos con ilusiones, trampas, siervos y bromas.

Aurene se confronta contra Joko.

Para entonces, Joko se había obsesionado con el Comandante, quien había frustrado sus planes una y otra vez, y comenzó a ver al Comandante como un enemigo digno cuya desaparición saborearía. Cuando el Comandante y Braham lo alcanzaron, el Rey Joko reveló que había hecho pasar al Comandante y a Braham había sido una trampa para atraer al Comandante hacia él y poder terminar esto personalmente. Sin embargo, Braham logró tomar el lugar del Comandante en la trampa que Joko había ideado, dejando al Comandante y a Joko en duelo.

Después de un largo enfrentamiento durante el cual Joko envió varios siervos e incluso escarabajos contra el Comandante, el rey Joko fue derrotado. Con los Despertados paralizados y las trampas desactivadas, el Comandante y Braham creían que las afirmaciones de inmortalidad de Joko habían sido una artimaña y que el Rey Eterno estaba realmente muerto. Sin embargo, Joko sorprendió a la pareja con la guardia baja cuando de repente revivió y los atrapó en un hechizo paralizante. Satisfecho el rey Joko dio un gran monólogo sobre su papel y el del Comandante como héroe y villano. Señaló las desastrosas consecuencias de matar a Balthazar y dos dragones ancianos y cómo sería visto como un héroe por matar al Comandante cuyas acciones habían llevado a Tyria más cerca de la destrucción. Sin embargo, antes de que Joko tuviera la oportunidad de ejecutar al Comandante y a Braham, la dragona Aurene entró repentinamente y acudió al rescate, devorando al liche sorprendido. El reinado de Palawa Joko, el Rey Dios de Elona, ​​había llegado a un final repentino y definitivo.

Legado[editar]

Mientras exploraba Kourna después de la muerte de Joko, el Comandante del Pacto descubrió una estatua con un mensaje sonoro que el difunto Rey Joko había grabado durante el asalto a Gandara. En su mensaje, Joko reflexionó sobre los orígenes del universo y de sí mismo, y cómo supuestamente había sido responsable de la creación de los dioses y de convertir a Kralkatorrik en un Dragón anciano.

La muerte de Joko en la Batalla de Gandara dejó un vacío de poder en el Reino Unido de Elona y permitió que los Despertados ganaran libertad; Sin embargo, muchos Despertados lloraron abiertamente del fallecimiento de su Rey Eterno y no estaban seguros de su futuro a pesar de los esfuerzos para garantizar su seguridad en el cambiante panorama político. Varias facciones en competencia, incluidos los Despertados Libres, los Leales Joko, los Creciente Acerado, la Orden de las Sombras y la Orden de los Lanceros del Sol, surgieron para decidir el futuro de la nación destrozada en una cumbre en la Fortaleza de Jahai.

Mientras tanto, oportunistas como un hipnotizador Despertado, que se hizo pasar por Joko, aparecieron ante los Despertados esperanzados y confundido en un esfuerzo por convencer a los Despertados para que los siguieran, justificando estas acciones con la creencia de que los Elonianos eran ovejas que necesitaban un lobo, para guiarlos y mantener el orden en el imperio derrumbado del Rey Joko que sufría de las incursiones crecientes de los marcados de Kralkatorrik. Finalmente la mayoría de las facciones decidieron dejar de lado sus diferencias y colaborar para construir un nuevo Elona, ​​dejando atrás el reinado de Palawa Joko y enfrentando un futuro más brillante.

Durante el Halloween que siguió a la cumbre de paz en Jahai, el Comandante rastreó los trofeos de la disputa entre Joko y el Rey Loco Thorn alrededor de Elona y el Reino del Rey Loco. Una vez que se habían recogido todos los trofeos, los siervos del Rey Loco presentaron un estante de trofeos que contenía los tomos de Joko incautados de los ejércitos del rey caído Joko. Algunos de los diarios privados que se encuentran entre los tomos arrojan algo de luz sobre el pasado de Joko y demuestran que muchas de sus alardes habían sido meras invenciones para impulsar su ego.

El consumo de la magia exaltada de Joko le otorgó a Aurene los poderes de la resurrección, permitiéndole volver a la vida en el año 1332 d.É. después de que Kralkatorrik la matara en la batalla en la Torre del Trueno. El regreso de Aurene hizo que Braham elogiara abiertamente a Joko por contribuir realmente con algo bueno al mundo para un cambio después de siglos de malas acciones.

Localización[editar]

La Niebla

Relacionado con la historia[editar]

Historia de Path of Fire[editar]

Mundo Viviente 4[editar]

Habilidades de combate[editar]

Habilidad
  • Inmortal
Efectos

DesafíoDefiance bar segmented.png

Galería[editar]

Curiosidades[editar]

  • A diferencia del resto de su reino eloniano, donde los anuncios públicos provienen del Sistema de Afirmación Despertado, Joko se dirige a sus súbditos directamente en el Dominio de Kourna a través de estatuas grandes y pequeñas de sí mismo que se han extendido por los asentamientos allí.
  • El nombre completo de Joko solo se menciona una vez por él mismo.
  • Palawa es un nombre para los aborígenes de Tasmania que históricamente sufrieron enfermedades introducidas por los colonos, y Jok es un espíritu de una enfermedad entre las creencias de Acholi.

Logros relacionados[editar]

Ver también[editar]

Objetos asociados

Referencias[editar]