Contenido de la tercera temporada de Mundo Viviente
Contenido de Path of Fire

Balthazar

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Alerta de spoiler: El texto siguiente contiene información que podría revelarte contenido de la 3.ª temporada del mundo viviente y Path of Fire.

La batalla se endureció con el paso de las semanas y los guerreros cada vez estaban más cansados, sus fuerzas desfallecían.

Entonces Balthazar, dios de la guerra y el fuego, se mostró ante los soldados, llevando con él una gran espada que brillaba con tal intensidad que cegaba a cualquiera que mirase directamente. Cuando él hablaba, su voz era como un estruendo que sacudía la tierra con gran fuerza.

Y dijo: Alzad las armas, porque vosotros sois mis soldados y debéis permanecer firmes, fuertes y valientes. Aquellos que no duden ni tropiecen serán galardonados, y de ellos será la gloria. Y vuestras hazañas serán recordadas para la eternidad.

Entonces descargó de su espada cientos de llamas, las cuales engulleron los soldados. Era el fuego del valor. Y en ese preciso momento todos empezaron a seguir al Dios en la batalla sin miedo ni vacilación. Y el enemigo fue derrotado.

— Testamentos de Balthazar, 48 a.É

Balthazar es el dios de la guerra, del fuego y de los desafíos. Era el segundo de los seis dioses humanos que llegó a Tyria desde la Niebla, llevando la cabeza de su padre y acompañado por sus dos sabuesos, Temar y Tegon. Era Balthazar quien urgió a la humanidad para que peleara contra las otras razas y reclamaran el mundo, ya que creía que las demás razas caerían fácilmente. Mientras hay algunos que lo adoran y le piden coraje para la batalla, hay algunos que tratan a Balthazar como un dios violento e incluso irracional. Su hermanastro, Menzies, llevó una guerra contra el reino de Balthazar en la Fisura de la Aflicción. El resultado de esta guerra es desconocido.

Balthazar se suele asociar con el honor, valor, lobos y sabuesos. Sus estatuas lo ilustran con un mandoble y sus sabuesos a sus pies. Antes del Alzamiento de Orr y la destrucción de las islas, la orden de los Zaishen lo adoraron exclusivamente a él. Antes del Cataclismo, los orrianos lo adoraron en la Catedral de la Victoria Gloriosa.

Biografía[editar]

Años tempranos[editar]

El pasado de Balthazar es desconocido. Era miembro de la generación antigua de los seis dioses humanos, que guiaron a la humanidad. Balthazar luchó en una guerra interminable, contra la armada de su hermanastro Menzies en la Fisura de la Aflicción. No se conocen los orígenes del conflicto ni la identidad de los padres.

La vida en Tyria[editar]

Según algunos pergaminos de historia orrianos, Balthazar fue el segundo dios que llegó desde la Niebla. Balthazar creía que los humanos superarían al resto de razas de Tyria. Aun así, los nativos resistieron a la expansión humana mejor de lo que esperaba el dios de la guerra. A pesar de esto, la humanidad mostró resiliencia y llegó hasta Orr, Elona y más allá.

Una leyenda de Cantha dice que Balthazar pasó un tiempo caminando en Tyria y se cruzó con una aldea que lo ofendió gravemente. El viejo ritualista Kaolai desafió al dios a una partida de Nui. Balthazar aceptó pero perdió. Así, Balthazar asesinó al ritualista pero lo mandó al templo de Tahnakai, como extraño gesto de deportividad.

Mientras los orrianos trabajaban para construir la gran ciudad de los dioses, Arah, Abaddon, el dios de la sabiduría, diseñó un conjunto de relicarios en los que los dioses podían guardar sus artefactos, reliquias y sabiduría. Balthazar obtuvo uno de estos relicarios. Durante este tiempo los dioses reunieron varios artefactos poderosos por el mundo, incluyendo la hematites original y el telescopio místico.

En algún punto los dioses obtuvieron conocimiento de la existencia de los dragones ancianos, que estaban ligados al equilibrio mágico de Tyria. La información sobre ellos fue documentada en lo que se convertiría en el pergamino de los cinco dioses verdaderos.

Los dioses vivieron durante un tiempo junto a sus seguidores en Arah. Sin embargo, su resplandor cegaba a los mortales que los miraban durante demasiado tiempo. Los dioses decidieron retirarse del público, y Dwayna, la diosa de la vida, pidió a Malchor que creara una estatua para cada dios. Cerca del año 48 a.É. el que una vez fue dios de la muerte, Dhuum, fue reemplazado por el hijo de Dwayna, Grenth, quien se convertiría en el actual dios de la muerte.

Éxodo de los dioses[editar]

El rey Doric se arrodilla ante los dioses.

Una leyenda ascaloniana y un pergamino orriano dicen que los dioses formularon un ritual mágico y regalaron tres artefactos sagrados (una corona mágica, la espada de Balthazar, Sohothin, y su gemela, Magdaer, al linaje humano para que se protegiera de la invasión. Los artefactos, junto al conocimiento de cómo usarlos en el ritual, pasaron a pertenecer a la línea de reyes de Ascalon.

En el año 1 á.E. los Seis decidieron otorgar magia a las razas mortales. El don de la magia hizo que las razas fueran avariciosas, lo que ocasionó guerras devastadoras. El rey Doric, quien se había convertido en el rey de las tribus humanas de Tyria, viajó a Arah y pidió a los Seis que pusieran fin a la matanza. Como respuesta a su petición, los dioses destrozaron la hematites original, y dividieron la magia del mundo en cinco hematites menores para evitar que nadie pueda poseer toda la magia. Según la Historia de Tyria, los dioses sellaron las hematites con la sangre de Doric.

Abaddon se enfrentó a los dioses debido a un desacuerdo en cuanto el reparto de magia. El dios, y sus aliados margonitas, fueron derrotados tras un asalto fallido; sin embargo, la victoria de los dioses tuvo un precio: el Mar de Cristal se convirtió en el Desierto de Cristal. Balthazar forjó las cadenas que encerraron al dios en el Reino del Tormento.

Los Cinco se dieron cuenta de las consecuencias que tuvo el reparto de poder y la guerra contra Abaddon, y decidieron abandonar el mundo. Se fueron de Tyria en el año 0 d.É. en un evento conocido como el Éxodo de los Dioses. Los Cinco se fueron a la Niebla y continuaron gobernando sus reinos desde allí, aunque no cortaron sus lazos con Tyria por completo, ya que su poder aún se sentía en el mundo durante los siglos venideros.

En algún momento, las tradiciones del Día Invernal, centradas en las rivalidades de los dioses y el cambio de las estaciones que determinarían simbólicamente si la oscuridad o la luz reinarían después de la llegada del nuevo año, surgieron entre la humanidad. Los avatares de los dioses aparecieron en Tyria y les pidieron a los participantes que eligieran con cuál de los dos equipos se unirían para la competencia anual que decidiría si Dwayna o Grenth ganaban. Dwayna, que recibió el apoyo de Melandru, luchó para devolver la primavera a la tierra y alegrar los corazones de la humanidad a través de una vida renovada, mientras que Grenth, que recibió el apoyo de Balthazar, luchó para prolongar el invierno y ofreció una visión menos frívola de la vida y la sombría, la reflexión sobre la muerte como parte del círculo de la vida . Estas festividades también incluyeron la Gran Lucha de Bola de Nieve de los Dioses.

Conflictos en la Niebla[editar]

Cuando estuvo en la Niebla, Balthazar se esforzó en derrotar a Menzies en la Fisura de la Aflicción. Siglos después del Éxodo, héroes mortales se adentraron en la Fisura, y ayudaron a matar a los miembros de la armada de Menzies. Así, consiguieron que Balthazar pudiera vencer.

Cuando Abaddon intentó escapar de su cautiverio, los dioses decidieron no involucrarse. Sin embargo, los Cinco dieron un don a Kormir a través de los avatares para poder derrotar a Abaddon de una vez por todas.

Después de que Kormir absorbiera el poder de Abaddon y se transformara en diosa, en el 1075 d.É. el pico de magia despertó a Primordus. La mayoría de los dioses prefirieron dejar que los mortales de Tyria se enfrentaran a los dragones, pero Balthazar no estuvo de acuerdo.

Esto hizo que Balthazar acusara a los otros dioses por ser cobardes. Por eso, los demás dioses arrebataron el poder de Balthazar y lo atraparon en la Niebla para que no fuera una amenaza. Balthazar se sintió traicionado.

El dios de la guerra quedó atrapado hasta el 1328 d.É. cuando el charr Rytlock Brimstone se encontró con él mientras buscaba su espada, Sohothin. Balthazar le encendió la espada a Rytlock, y éste, en forma de agradecimiento, le desencadenó. Después de que el charr abandonara la Niebla, Balthazar manifestó su armadura y atravesó el portal para volver a Tyria, justo cuando el Pacto estaba en guerra contra Mordremoth.

3.ª temporada del mundo viviente[editar]

Balthazar absorbe la magia de la Hematites de Maguuma.

Balthazar regresó a Tyria debilitado. Para poder vengarse, necesitaba un ejército con suficiente poder como para recuperar el suyo. Descubrió que el Manto Blanco estaba planeando resucitar al mursaat Lázaro y se dio cuenta del fanatismo del Manto Blanco hacia los mursaat, además de su accesibilidad a la hematites de Maguuma.

Balthazar usó un espejo mágico de Lyssa para disfrazarse de Lázaro. Después del asalto a la Fortaleza de los Fieles, apareció antes que el magistrado Bauer para preparar la siguiente parte de su plan: desestabilizar la hematites.

El dios iracundo absorbió gran parte de la explosión de la hematites de Maguuma del Pantano de la Hematites después de que el Manto Blanco la estuviera desestabilizando en el 1329 d.É. Balthazar apareció frente al Manto Blanco disfrazado de Lázaro. El Manto Blanco quedó dividido: algunos seguían al supuesto Lázaro, y otros a Caudecus Piedramazo.

Potenciado por la hematites y con un ejército a su lado, el dios vengativo ya podía centrarse en su objetivo: los dragones ancianos. Visitó Desembarco de la Sirena en Orr y dejó en el relicario de Abaddon un aspecto de Lázaro que había robado para que nadie pudiera revivir al verdadero mursaat.

Balthazar decidió seguir disfrazado de Lázaro pero optó por una estrategia diferente: apareció en Tarir para ayudar al comandante del Pacto y la Luminosa a defender Aurene, la recién nacida hija de Glint, de los destructores asaltantes. Intentó forjar una alianza con el comandante para que pudieran derrotar a los dragones unidos, pero el comandante tuvo muchas dudas en el trato. La acompañante del comandante Marjory Delaqua decidió vigilar al supuesto Lázaro.

El ejército de Balthazar estableció una base en Draconis Mons, donde se ubicaba Primordus, el dragón anciano más cercano que habían podido localizar. Allí, varios miembros del Manto Blanco descubrieron que Lázaro no era verdadero. Balthazar encerró y asesinó a esos miembros del Manto que dudaron.

Mientras se preparaba para luchar contra Primordus, Balthazar descubrió que Taimi tenía una máquina que era capaz de destruir a dos dragones ancianos a la vez, y mostró mucho interés por ella. Así, Balthazar viajó a Rata Novus para ver la máquina con sus propios ojos.

Balthazar dentro de la máquina de Taimi.

Lo que Balthazar no anticipó fue que el Comandante del Pacto no solo se había reunido con Marjory, sino que se había enterado de que "Lázaro" era un impostor habían preparado una trampa para que el falso mursaat revelara su verdadera identidad. La trampa surgió y se produjo una batalla poco después de la llegada de "Lázaro", y el espejo de Lyssa se rompió de esta manera Balthazar se despojó de su disfraz de mursaat, sorprendiendo al Comandante, Taimi y Kasmeer Meade con la revelación y casi matando a Marjory. El dios rebelde dejó a su escolta mercenaria para que se enfrentaran al combate del Comandante mientras él huía a Draconis Mons con la máquina, que tenía la intención de usar simultáneamente en Primordus y Jormag.

Después de sellar la entrada al corazón del volcán y bajar su chimenea para enfrentar a Primordus, Balthazar se instaló y activó la máquina de Taimi. Se unió a los senderos de energía que unían Primordus y Jormag y comenzó a absorber su magia, como lo había hecho con la Hematites de Maguuma, en un intento de matar a los dos dragones ancianos y tomar su poder.

Durante su segunda confrontación con el Comandante que lo había perseguido hasta el volcán primario, Balthazar reveló que había sido severamente debilitado, aunque no mencionó quién lo había hecho, y pretendía una retribución a toda costa, incluso la de Tyria. Desató a sus sabuesos Temar y Tegon, pero el Comandante los derrotó y frustró el plan del dios al interrumpir la máquina con la ayuda de Taimi, lo que resultó en que Primordus y Jormag volvieran a la hibernación y la máquina explotara. Aunque los planes de Balthazar de drenar el poder de los dos dragones ancianos se habían frustrado, sin embargo, había absorbido parte de su magia y había manifestado con éxito su gran espada antes de desaparecer en la Niebla.

Sin embargo, el dios aún no había terminado con Tyria, ya que todavía ansiaba más poder de los Dragones ancianos. Visitó brevemente el Desembarco de la Sirena junto con sus mercenarios, buscando relicarios dedicados a él y a Abaddon. A pesar de la crueldad que había mostrado antes, fue amable al hablar con el fantasma de la Reina Yasamin, una fiel seguidora de él incluso en la muerte, y le pidió que mantuviera su relicario. Sin embargo, una vez que el antiguo dios se fue, el relicario perdió la chispa de poder que su presencia había activado brevemente.

Balthazar ya había abandonado Desembarco de la Sirena cuando el Comandante del Pacto llegó al área. Sin embargo, al usar el Ojo de Janthir que se encontraba en lo profundo del Relicario de Abaddon, el Comandante pudo vislumbrar el próximo plan de acción de Balthazar: el Dios de la Guerra había dirigido su atención a otro Dragón antiguo, Kralkatorrik y había viajado al Desierto de Cristal para terminar la campaña destructiva que había comenzado.

Path of Fire[editar]

Balthazar buscó a Palawa Joko, el tirano Liche de Elona, ​​e hizo un trato con él y que aparentemente los beneficiaría a ambos. Con la ayuda de Joko, Balthazar localizó la ciudad perdida de Kesho y aprendió el ritual que los Olvidados habían usado para crear a los Exaltados. Con este nuevo conocimiento, Balthazar creó a los Forjados, un ejército de armadura animada que alberga almas fanáticas de los difuntos, para ayudarlo con su campaña en el Desierto de Cristal.

El dios reclutó a sus leales Eternos de la Fisura de la Aflicción para hacer la guerra en su nombre en Tyria, y convirtió a uno de estos Eternos en el Heraldo de Balthazar que actuaría como su portavoz durante la campaña y emitiría órdenes tanto a los Forjados como a los de la Orden de los Zaishen por igual. Balthazar también se propuso sacar almas del Dominio de los Perdidos para aumentar los números de sus Forjados con la ayuda de Palawa Joko. Sin embargo, traicionó y encarceló a Joko dentro del dominio una vez que el liche no le sirvió más.

Inicialmente se creía que Balthazar había ido al desierto para matar a Kralkatorrik, pero en realidad estaba buscando a Vlast, el primer vástago de Glint. Cuando la Guardia de la Eternidad se enfrentó por primera vez a Balthazar en la Torre del Dios Caído en las Tierras Altas del Desierto, se negó a retirarse y negociar con ellos, solo ofreció perdonar a Rytlock como muestra de misericordia por las acciones anteriores del charr mientras lo llamaba amigo. Sin embargo, en la batalla que siguió, Balthazar lanzó una explosión que casi mató a sus oponentes. Levantó su espada para apuñalar al Comandante del Pacto, pero Vlast intercedió el golpe y murió, explotando en una lluvia de cristales y obligando al dios rebelde a irse.

Una vez que entraron en la Niebla para buscar ayuda de los dioses para detener el alboroto de Balthazar, la Guardia de la Eternidad se encontró con la diosa Kormir, quien explicó la razón de las acciones de Balthazar y la ausencia de los dioses. El Dios de la Guerra había sido despojado de sus poderes divinos, siendo el único de los Seis que quería quedarse en Tyria y luchar contra los dragones ancianos. El resto de los dioses se dieron cuenta de que una batalla de esa magnitud no haría más que destruir el mundo. En cambio, Balthazar había sido encarcelado en la Niebla, hasta que Rytlock Brimstone lo había encontrado mientras buscaba a Sohothin. La espada se había extinguido, pero Balthazar había ofrecido volver a encenderla, y Rytlock había liberado al prisionero a cambio, sin conocer su verdadera identidad hasta mucho después.

Después de la partida de Kormir, el Comandante viajó a la ciudad perdida de Kesho y encontró información crucial sobre los orígenes de los Forjados, así como el plan general de Glint y los Olvidados para restablecer el equilibrio en Tyria. Sin embargo, Balthazar organizó una emboscada poco después de que el Comandante había salido de la ciudad. La intención del dios rebelde era aparentemente jugar con el Comandante en una burla extendida de un combate. Sintiendo la angustia del Comandante, Aurene voló para ofrecerle ayuda; Sin embargo, Balthazar reveló que había estado persiguiendo a Aurene todo el tiempo y que había sido consciente del vínculo que compartían el Comandante y la joven dragón. Habiendo terminado su misión, el Dios de la Guerra capturó a Aurene antes de matar a su Campeón elegido.

Con Aurene a su merced, Balthazar la utilizo en cautiverio como un componente clave en su plan para derrotar a Kralkatorrik. Había descubierto que la debilidad de Kralkatorrik era cualquier criatura que compartiera su poder cristalino, como los marcados, Glint, Vlast y Aurene. Usando Aurene como batería, Balthazar colocó a la joven dragón en su Bestia de Guerra recientemente construida.

El final de Balthazar.

Balthazar preparó su ejército de Forjados y planeó invadir el Dominio de Vabbi, ya que era donde había volado el Dragón de Cristal. Habiendo sido revivido después de viajar al Dominio de los Perdidos, el Comandante se apresuró a Vabbi y obligó a los siervos de Joko los Despertados a defender el Bazar de Kodash del asalto Forjado en la Batalla del Bazar de Kodash. Encima del Jardín Celestial del rey Joko, Balthazar usó la Bestia de Guerra para atacar a Kralkatorrik, casi matando al Dragón antiguo si no hubiera sido por el Comandante armado con Sohothin. El Comandante, junto con Aurene después de liberarla de la Bestia de Guerra, se enfrentó al dios de la guerra sin escrúpulos mientras Kralkatorrik en recuperación disparaba con ira a todos los presentes.

Al final, el Comandante y Aurene prevalecieron y causaron heridas fatales a Balthazar, quien maldijo a todos los dioses excepto Lyssa con su último aliento. La muerte de Balthazar causó una gran explosión de energía mágica que fue absorbida por Aurene y Kralkatorrik, quienes luego volaron, más poderosos que antes.

Legado[editar]

La guerra destructiva de Balthazar y la verdad sobre su caída en desgracia hizo que muchos humanos desilusionados lo rechazaran como su dios en el Desierto de Cristal y Elona mientras celebraban abiertamente su muerte. Los pocos que vieron al antiguo Dios de la Guerra de manera diferente, incluida su sacerdotisa Zafirah, permanecieron en silencio por miedo y lamentaron que Balthazar solo sería recordado por su reciente campaña de destrucción. A pesar de la muerte de Balthazar, parte de su magia sobrevivió dentro de Aurene e hizo que su gran espada recuperada lo percibiera a través de ella. Los miembros humanos de la Orden de los Zaishen finalmente llegaron a un acuerdo con la caída de su dios patrón y, con la insistencia de Zafirah, acudieron en ayuda de las fuerzas aliadas del Comandante del Pacto cuando se enfrentaron a Kralkatorrik en Picos del Trueno en el año 1332 d.É..

Galería[editar]

Captura de pantalla
Conceptos artísticos

Curiosidades[editar]

  • Balthazar tiene la voz de Peter Jessop.
  • Balthazar tiene su propio leitmotiv, llamado "Balthazar's Theme", que fue compuesto por Maclaine Diemer.
  • El movimiento del mundo dice que Balthazar abrió un portal a la Niebla en Arco del León; sin embargo, se puede llegar a la Niebla mediante el uso de puertas asura.
  • El nombre de Balthazar puede referirse a una forma alternativa del rey de Babilonia Baltasar, mencionado en el Libro de Daniel. También es un nombre comúnmente atribuido a uno de los magos bíblicos (Los Tres Reyes Magos).
    • Baltasar es la figura central en la historia bíblica del grupo de Baltasar (o la historia de la escritura en la pared). En él, Baltasar bebe con orgullo de las copas sagradas en el Primer Templo después de su conquista de Jerusalén. Por su arrogancia, Dios hace que Baltasar y su reino caigan. Hay algunos paralelismos entre esta historia y Balthazar ignorando a los otros dioses y pensando que puede enfrentarse a los dragones ancianos él mismo, lo que finalmente lo lleva a su caída.
  • Balthazar también conocido como:
    • Bastión de la Gloria Marcial
    • Hoja de Conflicto
    • Portador de Guerra
    • Buscador de Sabiduría
    • Dios de la Lucha
    • El que nos Muestra la Verdad Final
    • Juez de los Poderosos
    • Maestro del Poder
    • Paragon de la Matanza
    • Revelador de Fuerza
    • Azote de los Orgullosos
    • La Espada Sagrada

Ver también[editar]

Elementos asociados